Debe ser la maldición de Bush, que se ha hecho realidad en menos de una semana. A los chicos de Obama no podía pasarles otra cosa peor que... ¡quedarse sin correo electrónico en la Casa Blanca! Todo el sistema se ha venido abajo a media mañana del lunes y así ha estado al menos hasta que servidor escribe estas lineas. Robert Gibbs ha empezado la rueda de prensa con su habitual tono lacónico anunciando la desgracia. La flamante página del Presidente no se ha actualizado durante todo el día y a la gente que se ha acercado a la Rueda de Prensa sólo se le entregaban fotocopias calentitas con las novedades del lunes. Algunos dicen haber visto señales de humo saliendo del despacho oval. Michelle no le ha podido mandar mensajes a Barack para decirle lo enfadada que está con las muñequitas que quieren vender con el nombre de sus hijas. Todo un caos en la Casa Blanca más tecnológica.




