Una de las cosas más frustrantes para un corresponsal extranjero en Estados Unidos es sufrir el nulo acceso que se tiene a los políticos. Están todo el día saliendo por la tele así que lo lógico es pensar que son unos enrrollaos a los que les va a encantar que les llame un tipo español para una entrevista. Ja, ja, ja... Ni el mas tiraó osa coger el teléfono cuando el que llama no va a ayudarle a ganar algún voto. Es una de las primeras lecciones que se aprenden cuando se viene de fuera, a los guiris ni agua. El caso es que hace unos días ha aparecido un nuevo rayo de luz. Muchas señorías están jugando a mandar y recibir mensajes a través de Twitter. Probé a comunicarme con un congresista desconocido de Texas y ...¡ha respondido el muy capullo! Eso si, el hombre teledirige mi petición de entrevista a través de su jefa de prensa, que nunca responde al teléfono. Veremos en que acaba la cosa aunque debo decir que recibir un mensaje de 140 caracteres ya es un avance. ¿Alguien no sabe todavía lo que es Twitter? Bienvenidos al mundo del pajarraco que quiere convencernos de que "todos somos amigos":




