Hoy es de esos días en los que uno se puede preguntar qué pasaría si en España se organizase un acto parecido en el Palacio de la Moncloa. Como todos los años, el Presidente librará a un pavo de morir en el horno del fin de semana. Su destino será una vida llena de colores en Disneylandia (PETA, la asociación de protección de los animales que protestó cuando Obama mató a una mosca, vuelve ahora al ataque reclamando un santuario más digno para el pavo). El caso es que el evento es el acto central de la agenda del día, se va a transmitir en directo a través de la web de la Casa Blanca y se ha preparado con detalle, con video incluído con el paseíllo por la vivienda con plano subjetivo de los alegres ojos del perdonado. Tremendos americanos. ¿Quién puede dar más?
Alguien me conto una vez con toda la razon, que la importancia de esta fiesta va mas alla del pavo. Sigue siendo la unica celebracion que no tiene un fondo comercial. Tampoco la religion es aqui lo mas importante. Nadie espera rosas como el dia de los enamorados o regalos de Papa Noel. No hay que entregar a los chavales chucherias como en Halloween o hacer grandes como el dia de la graduacion. No hay que tirar la casa por la ventana como en una boda. Hoy solo hay que juntarse para comer el pavo, sin rezos, sin pesebres colocados a la entrada de las casas. Solo las rebajas amenazan unas horas despues de la cena, pero eso ya es otra historia.
La foto es de una serie de Magnun sobre esta celebracion. El ordenador desde el que escribo esta lejos, muy lejos del mio y en este no tengo ni idea de como poner los acentos o las enes asi que el texto esta bastante cojo. Feliz Pavo!