Hace unos días charlaba con Daniel Restrepo sobre como los republicanos van a intentar rebajar durante la campaña los efectos negativos que tiene la Guerra de Irak en el país para recuperar algunos de los votos desencantados. En un momento de la conversación me surgió una duda. ¿Y si es verdad que Irak mejora?¿Y si las cifras cambian y la guerra empieza a ir bien?¿Qué pasa si uno de los mayores argumentos de Obama para derrotar a McCain se anula; o peor, se vuelve contra él? Esperaba que la respuesta de Restrepo estuviese llena de argumentos sólidos o fuese una negación absoluta sobre un posible final feliz en Irak. No fue así. Sólo me dijo que si la guerra mejora, la inercia del enfado de los estadounidenses será suficiente, que no habrá tiempo para que la reputación de los republicanos se recupere antes de las elecciones. La verdad es que no me convenció mucho el razonamiento. Este domingo, el New York Times ha publicado esta tabla sobre la evolución de las cifras de Irak. Los muertos, los heridos, los ataques... todo parece estar mejorando en una guerra de la que muy poca gente habla ya. No encuentro ninguna razón por la que McCain no vaya a sacar partido a esto en cuanto pueda. No se cual debería ser la respuesta de Obama si, de repente, un mes, dejan de llegar cadaveres a los cementerios militares de Estados Unidos (no nos engañemos, aquí esa es la única cifra que les preocupa).





