No está documentado en ningún sitio pero los griegos, cuando inventaron la Democracia, construyeron en el fondo del Mediterraneo el Templo de los Aciertos. Tuvo que ser bendecido por todos los dioses porque esa era la única manera de hacerlo funcionar. Todo se gestó en un absoluto secreto. Cuando la humanidad se pusiera en el disparadero, los políticos tendrían un tiempo extra para resolver sus trifulcas vistando el templo, donde los relojes no funcionan y el Olimpo manda su inspiración. Cada gobernante, al llegar al poder, recibe la localización del templo y la llave del batiscafo para llegar hasta él. Nosotros ni nos enteramos, pero así se han resuelto in extremis todas las tragedias que no hemos sufrido. Ha habido épocas en los que nadie lo visitó hasta que el siglo pasado se puso de moda otra vez. Hitler, Mussolini y Franco firmaron un pacto para no ir. Durante la Guerra Fría hubo un tráfico tremendo. Reagan y Gorvachov pasaron allí muchos fines de semana. De hecho, Mijail le cogió gusto y como su pensión es ridícula, cuando murió Raisa se instaló en uno de sus camarotes y ahora se entretiene saludando a los que llegan. Por eso le vemos tan poco. George Bush estuvo con Aznar y Blair, pero no hubo luces para evitar la Guerra de Irak, a pesar de los falsos ademanes pedantes del británico. Y luego ha estado la construcción de la UE. Ese ha sido el gran éxito del Templo de los Aciertos, aunque ha costado siglos. Los líderes de verdad que ha tenido Europa han sacado este tinglado adelante gracias a las decisiones durante esos tiempos submarinos suspendidos en el tiempo. Hasta hoy. El templo sólo funciona si los que lo visitan tienen mollera. Se supone que por eso les votamos. Si los políticos son imbéciles, no hay nada que hacer. Lo que sucede entonces es que, un día, en contra del sentido común, en contra de lo que querríamos todos, en contra de lo que parece lógico... las cosas se tuercen sin más tiempo extra, sin espacios secretos en los que resolver. Y empezamos a ir hacía atrás. Ahí vamos. (Por favor, no comenteís mucho lo del Templo porque cuanta menos gente lo sepa, mejor).




