Fíjense en la voz en off porque puede recordarle a las vestustas glorias del movierecord que nos anunciaban en los cines los sofas que vendían barato en los polígonos de la ciudad. El primer anuncio de la campaña de Obama es tan grandioso con el prota que lo hace increíble. Demasiado sospechoso, por ejemplo, que no se mencione ni una vez la Guerra de Afganistan o el desastre de BP. Está bien asumir que no estamos ante un resumen objetivo de las cosas, pero hombreee. Lo que más asusta de la secuencia son los primeros minutos, cuando aparece la curva del desempleo. En 2008, un país de 300 millones de habitantes había destruído la inimaginable cifra de 4.400.000 puestos de trabajo. Ejem. En España creo que, con la escapada de inmigrantes, somos menos de 40 millones. Así que, ¡quién pillara el fracaso de Estados Unidos! Lo que más me reconforta con la profesion en la que milito es la importancia descomunal que tienen las noticias de la tele para contar lo que pasa en ese país tan divertido. Todo el anuncio se guía por lo que hemos visto por la tele. Los presentadores son nuestros historiadores del instante. Envueltos en músicas y gráficas nos dibujan lo que pasa a ritmo de paseo con walkman por Central Park. Lo que más me gusta del anuncio es, sin duda, el slogan. FORWARD. ¡Qué quereis que os diga! Me parece magistral la mezcla de futuro con el toque retro que tiene la palabra. FORWARD. Es imposible dar marcha atrás. Incluso aunque no te guste, no queda otra que seguir FORWARD. Habrá que esperar ahora a ver que nos cuenta el galan de los 50 de Massachusetts (nunca olviden sus comienzos, por favor). Pero bueno, la cosa promete. Como siempre en USA.




