¿Creeríamos a nuestro Iñaki Anasagasti si nos dijese que no se preocupa por enrollarse en su cabeza con esmero su único pelo, que esa forma en ensaimada es algo natural, fruto sólo de un chorro de champú y un poco de aire de la ventana? Ni siquiera en el apartado de broma podría caber un comentario así. Bueno, pues su colega de peluquería en el otro lado del charco y aspirante a Presidente, Donald Trump, se ha despachado con algo parecido y se ha quedado tan ancho. En una entrevista que publicará Rolling Stone suelta que sólo se lava el pelo y lo deja secar. Nada más. Ni habla de lacas, retoques, viajes de norte a sur de su cabeza de sus elementos más largos... Todo natural, un poco de Head and Shoulders y una hora al fresco mientras mira Fox News. Podemos creernos que no se fía de que Obama sea americano, aceptamos que lleve siempre encima un pistolón. Nos puede hasta gustar ese aire de "icono-hortera-años 80-colesterol en vena" con el que inspira sus rascacielos, llenos de dorados en el hall y de árboles que salen de las fachadas...Todo eso, vale. Pero hacernos creer que se levanta de la cama con esos pelos...Sólo se explica algo así apelando a la sinceridad que practican los políticos.




