Vaya por delante que este es un país gigante. Es normal que aquí haya todo tipo de situaciones extremas porque son más de 300 millones de americanos. Nadie puede discutir que la pobreza existe en todos los países del mundo. Dicho esto, hay situaciones que chirrían. Hace unos días he pasado un fin de semana con la gente de Remote Area Medical. El tipo que inventó esta ong empezó dando asistencia sanitaria gratuíta en lugares del tercer mundo a los que no llegaban los médicos. Después de un tiempo se dió cuenta de que lo peor estaba pasando a la puerta de su casa. Ahora organiza lo que él llama expediciones. Toma prestada una escuela y la convierte en hospital. La sorpresa llega con los pacientes. Nada de pobres vagabundos. Hasta aquí llegan clases medias. Parte de esos 50 millones que no tienen dinero para pagarse un seguro médico y que no entran dentro de la sanidad pública porque no son pobres de solemnidad ni jubilados. Un tipo pide que le saquen todos los dientes para prevenir los posibles dolores que pueda tener en el futuro. Un conductor de camión de no más de 25 años necesita que le miren los ojos porque no ve las señales pero no puede pagarse la consulta del oculista. Una hispana sin papeles no puede ni acercarse al hospital porque nadie le atendera sin una identificación en regla... así hasta 800 personas han pasado el fin de semana por este hospital de campaña. Lo más chocante de todo ha sido el lugar de la expedición. El pueblo se llama Pigeon Forge. Está en el borde de las Smoky Mountains, uno de los parques nacionales más visitados del país. La gran avenida del pueblo está repleta de atracciones estúpidas para atraer a los turistas que se crean la ilusión de estar en plena naturaleza. Una de las más llamativas es "el mundo al reves", al que pertenece la foto. A unos metros RAM pasa consulta.




