Más allá del plan de estímulo económico, del mensaje de cambio, del nuevo equipo, etc... están también otros pequeños detalles. Este miércoles ha habido uno de esos momentos que Bush jamás habría podido imitar. Empezaba Obama a hablar a los periodistas rodeado de empresarios. Antes de entrar en harina el hombre ha querido comenzar por otra cosa. La nevada en Washington la noche antes había sido bastante fuerte así que las clases en los colegios se han suspendido este miércoles, incuídas las de las dos hijas del Presidente. Al parecer las niñas estaban alucinadas con el día de vacación extra. Viniendo del frío Chicago no entendían que unos cuantos copos de nieve pudiesen con el colegio. Obama ha contado la historiera en medio de las risas de todos (PD: Siempre me quedará la duda en este tipo de guiños si se hacen de forma espontánea o se decide antes que el comentario es adecuado. Si fuese así la anécdota humana se convierte en un comentario con intención política. Humm...). Bueno, el caso es que en medio de la crisis hubo unas risas.




