Para los que quieran buscar el cambio en los pequeños gestos, ahí va uno que es bastante importante para los vecinos de Washington. El Distrito de Columbia no es un Estado, la capital se levanta sobre un terreno donado por Maryland. Eso tiene sus problemas, el principal es que Washington DC no tiene representación en el Senado y sólo una especie de delegado en la Cámara de Representates con poderes muy limitados. Hartos de todo esto, los vecinos de la ciudad llevan años quejándose de que pagan impuestos como todo el mundo sin que su voz se escuche en el Congreso. Una de las formas de protesta la llevan en las matrículas de los coches que incluyen un lema: "Taxation without representation". Ahí entra nuestro amigo Obama. Los coches de la caravana Presidencial llevan matrícula. ¿Cuál será? Clinton incorporó la protesta en su limusina. Bush, haciendo gala de su origen tejano sin ganas de integrarse entre la burguesía de la capital, quitó la protesta de sus coches. Lo que haga Obama es una incognita todavía. El gesto tiene su importancia porque Washington podría llegar a convertirse en un nuevo Estado de la Unión. Teniendo en cuenta que más del 90% del censo votó demócrata en las elecciones, a algunos de los amigos de Obama se les encienden los ojos sólo de pensar en tener más poder en las Cámaras. De momento, el Presidente electo entrá con buen pié en la capital anunciando que uno de los bailes que se celebran la noche de la jura estará especialmente dedicado a sus nuevos vecinos.


