Entiendo que haya mucha gente que quiera que sus Presidentes se mantengan neutros, fríos, alejados de ñoñerías al estilo de Walt Disney. A mi me gusta, la verdad, que a veces parezca que son personajes de dibujos animados. Aquí se lo toman por el libro y con las navidades los habitantes de la Casa Blanca se desatan. Montan un árbol cada año que se convierte en noticia, con una bola representativa de cada Estado de la Unión (la de la foto, por cierto, reproduce a Theodore Roosevelt); preparan un menu para un fiestón navideño al que invitan a todos los que pueden; publican un folleto que parece un cuento infantil en el que los personajes son Bush y su prole; y el Presidente no tiene problema en aparecen en la tele dando la cuenta atrás del encendido del árbol que se levanta en los jardines que están cerca de la Casa. ¿Sería posible imaginar en escenas parecidas a Zapatero?




