Es sabido que los festejos de la jura de Obama tendrán un coste económico de unos 15 millones de dólares. Lo que no es tan conocido es que la ceremonia tiene también sus consecuencias humanas. A nuestra amiga Conchita le han quitado el sitio que ocupa en frente de la Casa Blanca desde 1981. Para los que no son asiduos a esté blog, aquí está la historia del personaje. La han arrinconado en una esquina del parque que está al lado de la Casa Blanca con todos sus bártulos. El otro día pasé a saludarla y, la verdad, ella está tan tranquila. Son ya muchas juras las que lleva encima y los trámites se repiten. La desmontan la casa que se ha levantado al lado de la otra Casa hasta que termine el desfile de la inauguración del nuevo Presidente y luego la dejan volver a su sitio. Me contaba que este año las obras de las gradas que se colocan en frente de la Casa Blanca han empezado antes que nunca. Están todos un poco cagados de miedo. Con Bush no se juntó aquí ni medio millón de personas. El alcalde calcula que está vez pueden llegar a los 3 millones. La ciudad no tiene más de 100.000 habitaciones de hotel así que "el que no corre vuela" por alquilar una esquina de sus apartamentos a precio de suite nupcial en el Palace. Mmmm... ¡me lo voy a pensar!




