Me cuentan fuentes de esas que llegan hasta la primera linea de fuego y leen los informes confidenciales que hacen diariamente las campañas de los candidatos que Cindy McCain ha dado un puñetazo en la mesa varias veces. Harta de que se metiesen con la familia por la cantidad de casas que acumulan fue ella la que empujó a la campaña a proclamar que dos de los hijos del candidato son militares y que los dos han sido destinados a Irak. Johnny, de la vieja escuela, se negaba a usar ese argumento en campaña. Fue inutil. Cindy se impuso y los McCain no esconden ya los uniformes de sus pipiolos. Lo que ninguno de los dos ha logrado es retirar de la campaña a su hija Meghan, la bloguera. Al parecer me cuentan que está como unas maracas, que puede meter la pata con facilidad pero no hay forma de que se vaya. Acompaña a sus padres en todo momento aunque lo cierto es que intentan que hable lo mínimo. La chica no oculta que votó a Kerry en 2004 y que tiene muchas opiniones contrarias a su padre. Chascarrillos




