¿Quién se acuerda de la máquina de destrucción republicana? Después de ocho años de Bush y muchas lecciones de Karl Rove los de Obama compiten en la misma liga que ha estado reservada para los conservadores durante años. No hay tregua ni día sin anuncios destructivos, efectivos, populistas, de los que gustan en las tertulias políticas de la tele, de los que aniquilan al contrario sin compasión.




