Primero, el Gustav ha tenido la culpa de que medio mundo haya llegado tarde a la Convención Republicana. Después, a casi nadie le ha importado. No hay que engañarse, el drama, el suspense y los personajes de película que se juntaron en Denver no están aquí. McCain sabe como va a a acabar su película desde antes de que empiece así que la cosa tiene menos emoción. De nuestra primera mirada a este fiestón conservador, destacar lo agradable que es el escenario. Para mi gusto, mucho más moderno que el de los Demócratas. Allí les sobraba el dinero y pusieron pantallas gigantes hasta en los baños. Aquí las lineas son limpias, el mesaje patriótico discreto, el color rojo es más suave que el azul eléctrico de Obama. Sólo un pero en todo esto. No se si os habreís fijado pero el fondo de pantalla no queda bien con la imagen de alguien hablando. los contornos no aparecen nítidos, queda siempre un aura bordeando las siluetas, como si los oradores fuesen espíritus que vienen del más allá para contarnos lo malos que somos o lo demonios que son ellos.


