Banderas
Nunca me dejará de sorprender lo que provoca en este país el patriotismo de los símbolos. En la cúspide de todos ellos están las barras y estrellas. El amor ciego ha hecho que la bandera se use ya para cualquier cosa, ningún exceso es irrespetuoso, aunque se la convierta en pañuelo para los mocos, en plástico para envolver comida o en mantel. La foto está hecha en Crawford, en el único restaurante de este pueblo, más conocido por albergar el rancho de Bush. Más banderitas irán apareciendo aquí poco a poco.


