Le va a perseguir durante toda la campaña y no es para menos. Decir que Bush y McCain son lo mismo es mucho más fácil recordando esta foto. Corría el año 2004, Bush se presentaba a la reelección y pedía ayuda a su viejo rival, John McCain. A McCain se le olvidaron entonces los insultos que le había dedicado Bush en el 2000, la hija secreta que le inventó o la fama de loco que le propagó Karl Rove. McCain se presentó en Florida y en un acto electoral se abrazó a Bush y respiro el olor que salía de su camisa. La historia de esta foto inició una extraña amistad entre enemigos. Bush le devolvió hace unas semanas el favor con un baile en la Casa Blanca mientras le esperaba para demostrarle su apoyo. Y ahora, claro, empiezan los juegos para buscar las diferencias entre los dos.


