El poder de los blogs
Juego de niños es este post comparado con el trabajo que hacen estos dos tipos en Minnesota. Allí, la campaña electoral por el escaño del Senado que se votará también en noviembre, está al rojo vivo. El que se presenta por el Partido Demócrata es el cómico Al Franken. Su pesadilla no está siendo su oponente sino el trabajo de un bloguero, Michael Brodkord (el de gafas), que está sacando todos los trapos sucios ocultos de Franken, poniéndole contras las cuerdas. En el lado republícano pasa otro tanto de lo mismo. Matt Martin está poniendo en peligro la renovación del escaño del republicano Norm Coleman. Son allí los blogs los que marcan la pauta, y no sólo allí. Hace unas semanas en un seminario sobre cómo cubrir las elecciones presidenciales, Ross Douthat nos contaba que esta es la primera campaña marcada por Internet. Todos los grandes asuntos que han creado polémica han surgido del trabajo de los blogs. Decía Douthat que hoy conviven dos dimensiones: la de los blogs que crean la noticia sin poder llegar aún al gran público y la de los grandes medios, dominados por la tele, que asimilan esas noticias como propias para difundirlas por los métodos tradicionales. ¿Cuánto durará esto?¿Qué será lo próximo?


